Flota 100 % SANY: menos complejidad y mayor control del inventario de filtros y sensores

 

En una flota de grúas, la disponibilidad de los equipos no depende únicamente de su capacidad de elevación o de su fiabilidad mecánica. También está condicionada por la capacidad de realizar los mantenimientos en plazo y disponer del repuesto adecuado cuando aparece una incidencia.

Filtros de aceite, combustible, aire o sistema hidráulico, junto con sensores de presión, temperatura, posición o emisiones, forman parte de un inventario que debe gestionarse con precisión.

Cuando una empresa trabaja con equipos de distintas marcas, generaciones y configuraciones, el número de referencias que debe controlar aumenta rápidamente. Cada fabricante puede utilizar sus propios números de pieza, catálogos, procedimientos de identificación, herramientas de diagnóstico y canales de suministro.

Por este motivo, disponer de una flota estandarizada alrededor de una misma marca, como SANY, puede convertirse en una ventaja operativa importante.

 Una flota homogénea simplifica la gestión de repuestos

Hablar de una flota 100 % SANY no significa afirmar que todas las grúas utilizan el mismo filtro o el mismo sensor.

La referencia correcta siempre debe comprobarse de acuerdo con el modelo, el número de serie, el año de fabricación, la configuración del motor, el nivel de emisiones y las posibles actualizaciones introducidas por el fabricante.

La verdadera ventaja de la estandarización está en trabajar dentro de un ecosistema técnico común. Esto permite agrupar los equipos por familias, identificar componentes repetidos, concentrar los pedidos y reducir la cantidad de procedimientos diferentes que debe manejar el departamento de mantenimiento.

En una flota multimarca puede ser necesario mantener varias referencias que cumplen funciones similares, pero que no son intercambiables. En una flota SANY, por el contrario, existe una mayor posibilidad de encontrar plataformas, proveedores de componentes y criterios de mantenimiento comunes entre distintos modelos.

El resultado es un inventario más fácil de controlar y una menor probabilidad de solicitar o instalar un componente incorrecto.

 Filtros: un consumo que puede anticiparse

Los filtros son uno de los grupos de repuestos más adecuados para aplicar una estrategia de planificación.

Su sustitución suele estar relacionada con las horas de funcionamiento, los kilómetros recorridos, los intervalos establecidos por el fabricante y las condiciones ambientales en las que trabaja la grúa.

Conociendo el número de máquinas de cada modelo y su utilización prevista, es posible calcular con antelación qué filtros serán necesarios durante los próximos meses.

Esto permite preparar kits de mantenimiento que pueden incluir:

  • Filtros de aceite del motor.
  • Filtros de combustible.
  • Elementos de admisión de aire.
  • Filtros hidráulicos.
  • Filtros de cabina.
  • Juntas y consumibles asociados.

Preparar estos kits por modelo e intervalo de servicio reduce errores, facilita el trabajo de los técnicos y evita que una intervención programada tenga que aplazarse por la falta de un componente de bajo coste.

Además, permite consolidar pedidos y mantener niveles de stock proporcionados al tamaño real de la flota.

Sensores: gestionar el inventario según su criticidad

La gestión de sensores requiere un enfoque diferente.

Mientras que el consumo de filtros puede calcularse a partir del mantenimiento periódico, la sustitución de sensores es menos previsible. Un determinado sensor puede no fallar durante años, pero su ausencia puede detener completamente una máquina cuando se produce una avería.

Por ello, no conviene decidir el stock de sensores únicamente en función de su precio. También debe analizarse:

  • La función que controla.
  • El número de máquinas que utilizan esa referencia.
  • La frecuencia histórica de sustitución.
  • El plazo habitual de suministro.
  • La posibilidad de diagnosticar temporalmente la avería.
  • El impacto operativo de una parada.

 

Un sensor de presión, posición o temperatura puede tener un coste reducido en comparación con el valor de la grúa, pero convertirse en un componente crítico si impide el arranque, bloquea un movimiento o genera una alarma de seguridad.

En una flota homogénea, la experiencia acumulada tiene más valor. Cuando una misma referencia aparece en varias unidades, mantener una cantidad limitada en stock puede proteger a una parte importante de la flota.

 Planificar el stock según el uso real de los equipos

Una flota SANY también permite relacionar el inventario con la actividad real de las máquinas.

Las horas de funcionamiento, los mantenimientos previstos, el historial de intervenciones y las condiciones de trabajo permiten anticipar qué referencias tendrán una mayor rotación.

Una grúa que trabaja de forma intensiva en entornos con polvo, por ejemplo, puede necesitar una supervisión más frecuente de los elementos de admisión. Del mismo modo, los equipos que recorren más kilómetros o acumulan más horas de operación tendrán unas necesidades de mantenimiento diferentes a las unidades que trabajan de forma ocasional.

Esta información permite clasificar los repuestos en tres grandes grupos:

 Repuestos de mantenimiento programado

Son filtros, juntas, correas y consumibles cuya demanda puede estimarse con relativa precisión. Deben estar disponibles antes de la fecha prevista para la intervención.

 Componentes críticos

Incluyen sensores, relés, interruptores, válvulas y determinados elementos eléctricos o electrónicos cuyo fallo puede inmovilizar el equipo. Su stock debe definirse de acuerdo con la criticidad y el plazo de suministro.

 Referencias de baja rotación

Son componentes costosos o con una probabilidad de sustitución reducida. En estos casos, puede resultar más eficiente confirmar su disponibilidad a través de la red de suministro que mantenerlos inmovilizados durante años.

El objetivo no es acumular más repuestos, sino disponer de las referencias adecuadas en las cantidades correctas.

 Información técnica y soporte de la red SANY

La estandarización también facilita la consulta de documentación y la identificación de componentes.

La plataforma MySANY permite gestionar equipos, consultar manuales de repuestos y solicitar asistencia técnica. Centralizar estas funciones dentro de un mismo entorno ayuda a reducir errores de identificación y facilita el seguimiento de las necesidades de cada máquina.

SANY Europe dispone además de un almacén central europeo en Alemania con más de 15.000 referencias. Su sistema permite consultar información sobre repuestos, disponibilidad y documentación técnica, incluidos planos que ayudan a identificar correctamente los componentes.

A escala internacional, SANY declara contar con 912 almacenes de repuestos y más de 900 centros de servicio fuera de China. Esta infraestructura no sustituye la necesidad de mantener un stock local bien dimensionado, pero proporciona respaldo para las referencias menos habituales o para necesidades no previstas.

 Estandarizar también el conocimiento técnico

La ventaja de una flota 100 % SANY no termina en el almacén.

Trabajar con una misma marca permite que los técnicos se familiaricen con arquitecturas, procedimientos y sistemas de diagnóstico similares. También simplifica la organización de las herramientas, la formación del personal y la preparación de los vehículos de asistencia.

Esta especialización puede traducirse en:

  • Identificaciones de averías más rápidas.
  • Menos errores al solicitar repuestos.
  • Procedimientos de mantenimiento más repetibles.
  • Mejor aprovechamiento de la experiencia acumulada.
  • Mayor coordinación entre cliente, distribuidor y fabricante.
  • Una respuesta postventa más ágil.

Cada intervención realizada aporta información que puede aplicarse al resto de la flota. De este modo, el conocimiento técnico deja de estar fragmentado entre distintas marcas y se convierte en una ventaja operativa.

Menos complejidad para aumentar la disponibilidad

Una flota 100 % SANY no elimina por completo la diversidad de referencias ni hace innecesaria la planificación. Cada máquina debe mantenerse de acuerdo con su configuración técnica y con las indicaciones específicas del fabricante.

Sin embargo, la estandarización permite reducir la complejidad, concentrar el conocimiento y gestionar el inventario con mayor precisión.

En lugar de mantener un almacén sobredimensionado, la empresa puede combinar consumibles de alta rotación, componentes críticos seleccionados y el respaldo de la red logística de SANY y Grupo HEI.

En maquinaria de elevación, donde la parada de una grúa puede afectar a toda una obra o proyecto industrial, disponer del repuesto adecuado en el momento correcto es una cuestión de rentabilidad, organización y servicio al cliente.

Desde Grupo HEI acompañamos a nuestros clientes en la identificación de repuestos, la planificación de mantenimientos y la definición de inventarios adaptados a su flota SANY.

Porque optimizar el stock no significa almacenar más. Significa conocer mejor los equipos, anticiparse a sus necesidades y proteger su disponibilidad.